martes, 26 de abril de 2011

Pequeñita, no te quedes sentada en el suelo. Levantate, caminá, saludame otra vez. El gato no va a volver a pasar por ahí, no importa cuanto lo esperes. Pequeñita, ya lo buscamos, nena, él ya no va a venir.

Con sueño, sola, acurrucada en aquella esquina, imagina como el reloj se va deteniendo progresivamente. Muchachita, vuelve a alumbrarnos con tu risa que hace falta cuando se hace de día. Chiquita no te canses tan rápido, volvamos a correr.

Cuando estoy cansado y el frío hace que se me congelen las orejas, tu beso con chocolate caliente en la mejilla es muy reconfortante, ¿por qué ya no me lo das más? Negrita, sin eso me dejás lánguido, dale, saludame de nuevo.

Pequeñita, no te quedes sentada en el suelo. Levantate, caminá, saludame otra vez, te prometo que vamos a salir a buscarlo juntos.